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Libro de investigador del INCIHUSA visibiliza práctica ganadera ancestral

“Malargüe: entre veranadas e invernadas. Pasado y futuro de un pueblo trashumante” fue escrito por el Dr. Oscar Soto, investigador del grupo Ciudad y Territorio. Explora el pastoreo trashumante, modo de vida de los crianceros, que acompañan los ciclos naturales del clima, en busca de mejores pasturas para sus animales.


Los puesteros y crianceras pasan el año en busca de mejores pasturas y agua para sus animales. Foto: Rolando Poblete.

Por Analía Boggia, Comité de Divulgación Científica del INCIHUSA CONICET

El pastoreo trashumante es una práctica ganadera ancestral que se sigue utilizando en pocos lugares del mundo, y el departamento de Malargüe es uno de ellos. Este modo de vida de los crianceros, que acompañan los ciclos naturales del clima, trasladándose junto a sus familias y los animales en busca de mejores pasturas, siguiendo las estaciones, es el tema principal del libro “Malargüe: entre veranadas e invernadas. Pasado y futuro de un pueblo trashumante”, escrito por el Dr. Oscar Soto, investigador del grupo Ciudad y Territorio del INCIHUSA.

El libro de Soto, quien nació y creció en Malargüe, y que forma parte de la lucha de las familias crianceras, se despliega en varias capas.

“Por un lado, visibiliza la vida cotidiana de los puesteros y crianceras: cómo se organiza su año entre las invernadas (los campos de llano donde pasan el invierno), las veranadas (los pastos de altura) y los largos recorridos de la trashumancia en busca de mejores pasturas y agua… Por otro lado, explica las razones estructurales de esa precariedad: la ineficacia del Estado para implementar políticas públicas para el sector, la historia de un tipo de latifundio absoluto en el sur provincial, la presión de los grandes terratenientes que buscan desalojarlos y el avance de proyectos extractivistas que ven en esos territorios solo recursos estratégicos”, tal como describe el autor.

La investigación intenta poner luz sobre un sistema que, según su autor, “está invisibilizado, precarizado y amenazado” por falta de políticas públicas y por presión de grandes intereses económicos.

El libro recoge lo que en estos años se ha denominado una “etnografía abigarrada”. “El concepto de abigarramiento lo tomo de la tradición de pensamiento latinoamericano (específicamente de René Zavaleta Mercado) para entender cómo en nuestras sociedades conviven -y chocan- formas de producción y modos de vida de distintos tiempos históricos. En Malargüe, la lógica extractiva y el latifundio se superponen y tensionan con un sistema de vida trashumante que tiene formas de vida mucho más comunitarias y profundamente ligadas a la naturaleza”, tal como explica Soto.

La publicación propone una manera de hacer ciencia social que no se queda en la descripción, sino que asume un compromiso de “campo”, en donde la investigación etnográfica se convierte en una herramienta para visibilizar y acompañar las luchas territoriales. “Es una apuesta por una ciencia social que entiende que producir conocimiento sobre la realidad ya es un acto político cuando esa realidad esta en conflicto o en riesgo”, según expone el investigador.

En ese sentido, Soto se extiende y comenta que “las crianceras y puesteros no son objetos de estudio, sino sujetos de conocimiento que interpelan y enriquecen constantemente el trabajo del investigador”. El resultado es un saber híbrido y político: “las voces de los crianceros, sus experiencias, sus luchas, no son ilustraciones de un texto académico, sino la materia prima y el horizonte de sentido del trabajo. Este saber híbrido no busca solo describir, sino también transformar la realidad”, tal como expone.

Un libro interdisciplinario

La publicación aporta una mirada interdisciplinaria y puede ser útil para otros investigadores de diversos campos de estudio, como la geografía, la historia, la antropología, la economía y la política.

“En el caso de geógrafos y planificadores territoriales, el libro es un estudio de caso sobre cómo se superponen distintas lógicas de apropiación del territorio, ofrece un mapa de tensiones y conflictos sobre el uso del suelo, el agua y los recursos naturales en un espacio de frontera árida. Aquí hay mucho que además resulta de utilidad para historiadores y antropólogos porque nos metemos en la discusión de ese pasado (y presente) indígena del sur provincial, sobre todo en épocas de tanto negacionismo”, explica el investigador.
Y agrega: “Creo que en el caso de economistas y politólogos, el abordaje de la economía campesina trashumante, su inserción en el mercado (a través de la producción caprina) y su relación con el Estado y el capital puede aportar a entender otras economías regionales no hegemónicas”.

El libro “Malargüe: entre veranadas e invernadas. Pasado y futuro de un pueblo trashumante” fue editado por EDIUNC, editorial universitaria en donde puede adquirirse. La publicación fue prologada por el Dr. Facundo Martín, que integra el mismo grupo de trabajo que Soto, y fue presentada a fines de agosto.