Divulgación
Tres décadas de olivo en Cuyo: desafíos y un complejo industrial que se desarrolló pero se volvió excluyente
Este este informe elaborado desde el CONICET, se describe como se ha desarrollado la olivicultura en Cuyo, exponiendo el cambio de estructuras productivas, pero también en el orden de las estructuras sociales.
Por Jorge Daniel Ivars
Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales, CCT CONICET Mendoza – FCPyS-UNCuyo
Desde mediados de los años ´90, la olivicultura cuyana experimentó una transformación profunda. Ya no se trata solo de quién produce más, sino de dónde se produce, bajo qué condiciones ecológicas y con qué tipo de actores.
Históricamente, Mendoza y San Juan concentraban la producción olivarera de la región. Sin embargo, los datos censales muestran un cambio significativo. La Rioja pasó a liderar con 25.800 hectáreas, seguida por Mendoza (15.800), Catamarca (15.800) y San Juan (13.500). Este desplazamiento se explica por la Ley 22.021 que estableció un régimen especial de franquicias tributarias y promoción económica y benefició a Catamarca, La Rioja y San Juan, quedando Mendoza excluida de aquel beneficio fiscal.
Estructuras sociales que cuentan historias distintas
Estas transformaciones no sólo modificaron la superficie cultivada, sino que consolidaron estructuras sociales diferenciadas. En La Rioja y Catamarca, donde no existía tradición olivícola consolidada, se desarrollaron grandes explotaciones (EAPs). Tomando las cuatro provincias en su conjunto, las EAPs de más de 100 hectáreas concentran el 75% de la superficie, pero representan el 4% de ellas. En el extremo opuesto, el 88% de los productores tienen menos de 15 hectáreas y ocupan menos del 6% de la tierra.
| Provincia | Tamaño promedio de la explotación | Porcentaje sobre total de EAPs | Porcentaje sobre el total de la superficie |
| La Rioja | 51 ha | 15% | 36% |
| Catamarca | 30 ha | 16% | 22% |
| San Juan | 41 ha | 10% | 19% |
| Mendoza | 8 ha | 59% | 22% |
| Total cuyo | 32 ha | 100% | 100% |
En Mendoza y San Juan podemos identificar cinco tipos de actores olivícolas: pequeños productores no especializados (con especies y variedades combinadas), pequeños/medianos especializados, medianos integrados verticalmente, grandes empresas (integradas verticalmente o no) y pequeñas/medianas industrias. Si dejamos a un lado los datos duros, podemos ver personas. En San Juan, un pequeño productor no especializado relata: “hago algo de chacra, planto melones, tengo criadero de chancho, tengo pollos. Todo, me la voy rebuscando”. La cosecha es manual, la mano de obra es familiar. Traslada la aceituna a la aceitera en el baúl de su antiguo Ford Falcon.
El clima favorece la especialización productiva
Catamarca y La Rioja registran mayores precipitaciones y temperaturas que Mendoza y San Juan. Esta diferencia afecta la calidad del aceite. Un mediano industrial mendocino explica que el olivo, ante el calor extremo, “genera cera para tapar los poros” para evitar la deshidratación. El resultado, según señala, es un aceite “con menos frutado, con características organolépticas más chatas, un producto que dura menos”.
En San Juan, una pequeña productora industrial puntualiza: “en las zonas más lluviosas los aceites son por lo general más suaves porque la concentración de polifenoles, que es lo que da el amargor y el picor, es menor”. Esta constatación empírica llevó a una especialización de facto: las provincias del norte se orientaron a la aceituna de mesa, mientras que Cuyo mantuvo su foco en el aceite de oliva. A más precipitaciones también las aceitunas son más grandes y pesadas, y para aceituna de mesa el tamaño importa, por el contrario,| en la aceitera “lo que compro es grasa”.
La tecnología cambió los oficios
En los últimos años, los marcos de plantación pasaron de 100 plantas por hectárea a sistemas intensivos de 600, 900 o 1.200 plantas por hectárea. Las variedades se redujeron drásticamente: “los productores grandes, el 90% tiene Arbequina”, lo que genera un “estrechamiento varietal horroroso” relata el dueño de una gran empresa integrada.
En la industria, el paso de la prensa discontinua a las centrífugas continuas produjo un cambio radical. Un mediano industrial mendocino describe: “para moler cuarenta mil kilos de aceituna en veinticuatro horas necesitaba 45 personas. Y el sistema continuo, con dos o tres personas, en veinticuatro horas molés doscientos mil kilos”. El aceite, resume, “sale solo”.
Actores diversos en territorios diferenciados
En las zonas tradicionales —Maipú y Rivadavia en Mendoza, Pocito o Rivadavia en San Juan— operan pequeños y medianos productores con marcos extensivos y diversidad varietal. En las nuevas zonas —Lavalle, Sarmiento, 25 de Mayo— se localizan grandes empresas con marcos intensivos y alta mecanización. Muchas no están integradas: un industrial mendocino relata que hay grandes productores en San Juan “de Buenos Aires. Nosotros hablamos, les compramos, hace cinco años que no les hemos visto la cara”. Las pequeñas y medianas industrias cumplen un rol articulador. “Esto es tracción a sangre”, dice un industrial. “Acá tenés que atender la gente. Uno trae diez kilos, el otro trae 400.000”.
A grandes rasgos, la Ley 22.021 al tiempo que favoreció la radicación de grandes inversiones en algunas provincias, implicó un reordenamiento ecológico y social en la olivicultura del oeste argentino. De este modo, se consolidaron estructuras sociales contrastantes: concentrada y polar en el norte, más fragmentada pero con una tendencia parecida en Mendoza. Las condiciones ecológicas diferenciadas derivaron en una especialización: aceituna de mesa en el norte, aceite de oliva en el sur. Sin embargo, ambos modelos coexisten. Comprender sus tensiones es clave para pensar el futuro de la olivicultura cuyana. La nueva olivicultura catapultó la olivicultura al mundo, a costa de un complejo agroindustrial más moderno pero también más excluyente.
Comité de Divulgación Científica del INCIHUSA
Para más información:
Ivars, J. D. (2025). Tensiones en la modernización de la olivicultura cuyana en Argentina: sujetos, territorios y estructura social. Revista Colombiana de Sociología, 48(2). https://bicyt.conicet.gov.ar/fichas/produccion/12885619
Ivars, J. D., & Carballo Hiramatsu, O. A. (2023). Los avatares de la olivicultura argentina en la región cuyana. RIVAR – Revista Iberoamericana de Viticultura, Agroindustria y Ruralidad, 10(30), 70-88. https://doi.org/10.35588/rivar.v10i30.5750